Una sabe que está triste cuando se llenan los ojos de agua y las tripas se retuercen y en el vientre hay vacío, parecido al no comer.
Una sabe que está triste cuando la comida sabe a cualquier comida y el inverno llega más fuerte que nunca a la casa.
Escribo por tensión, pulsión, por vocación. Escribo porque no sé hacer otra cosa. Me declaro culpable de toda culpa inconfesable. Insomne, apasionada y otras tantas neurótica pero nada en serio.
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