Siempre he tenido una cierta complicidad con el número 28. Número de calle, número de casa, número de la suerte. Me gusta el 28, siempre he pensado que ese número y yo tenemos asuntos pendientes. Compro el billete de la lotería con una terminación en 28. Nací en un día 28. Viví en el número 28 con esquina en la calle 28.
Hoy cumplo 28 y sólo puedo decir, bienvenido a mi vida. Hermosos 28 haz que la vida renazca.
Escribo por tensión, pulsión, por vocación. Escribo porque no sé hacer otra cosa. Me declaro culpable de toda culpa inconfesable. Insomne, apasionada y otras tantas neurótica pero nada en serio.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
-
Habrá que creer que la utopias no son tan lejanas, ni tan imposibles y pueden dejar de ser utopias. Medir la felicidad de los gobernados no...
-
…si las globalizaciones son de relaciones sociales, éstos tienden a implicar conflictos, de ahí la idea de los vencedores y los derrotados...
No hay comentarios:
Publicar un comentario