Es un adiós, un hasta luego.
Un mensaje mal escrito. Bien descifrado.
Un te amo a medias.
Es la mañana con un espacio en la cama.
Es dejarte ir sin ganas.
Es volver. Es no volver.
Es el limbo.
Escribo por tensión, pulsión, por vocación. Escribo porque no sé hacer otra cosa. Me declaro culpable de toda culpa inconfesable. Insomne, apasionada y otras tantas neurótica pero nada en serio.
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