Esta pinche mania de querer,
de buscar y caer
de hondar.
De intentar asir la fe entre las manos.
Pero el mutismo es demasiado
la inercia mata, acaba, lastima
y ya no existe un aire que de vida.
Y no tengo palabras
se me mueren antes de evocarlas.
Y quisiera, sólo quisiera
hallarte entre pequeñas vocablos que me devuelvan la vida.
Escribo por tensión, pulsión, por vocación. Escribo porque no sé hacer otra cosa. Me declaro culpable de toda culpa inconfesable. Insomne, apasionada y otras tantas neurótica pero nada en serio.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
-
No me importa. No, no. Escúcheme un poco más. Temo al matrimonio, como temo a la vejez y a la muerte. Como al vestido blanco y a lo cotid...
-
Habrá que creer que la utopias no son tan lejanas, ni tan imposibles y pueden dejar de ser utopias. Medir la felicidad de los gobernados no...
-
Me despierta el sinfin de silencios que llevo dentro que guardo, que acumulo, que explotan.
No hay comentarios:
Publicar un comentario