Escribo por tensión, pulsión, por vocación.
Escribo porque no sé hacer otra cosa.
Me declaro culpable de toda culpa inconfesable.
Insomne, apasionada y otras tantas neurótica pero nada en serio.
08 septiembre 2014
El gran problema de la sociedad moderna es que nadie se detiene a pensar en el dolor ajeno.