Ella,
que le llama "mi niño",
que le da de beber,
de comer,
que lo baña y asfixia
cada noche
y a la mañana siguiente,
sin falta ni demora,
lava su rostro y le augura:
NADIE COMO YO
TE HARÁ EL AMOR,
mi viejo encantador de serpientes.
Ofelia Pérez-Sepúlveda
Fragmento: "Canción de cuna de la Contorsionista" en De las tantas Voces
Escribo por tensión, pulsión, por vocación. Escribo porque no sé hacer otra cosa. Me declaro culpable de toda culpa inconfesable. Insomne, apasionada y otras tantas neurótica pero nada en serio.
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Me despierta el sinfin de silencios que llevo dentro que guardo, que acumulo, que explotan.
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…si las globalizaciones son de relaciones sociales, éstos tienden a implicar conflictos, de ahí la idea de los vencedores y los derrotados...