Y para consolarme quiero pensar...
Quizá él me amaba más de lo que yo, por eso me dejó libre.
Escribo por tensión, pulsión, por vocación. Escribo porque no sé hacer otra cosa. Me declaro culpable de toda culpa inconfesable. Insomne, apasionada y otras tantas neurótica pero nada en serio.
29 junio 2014
15 junio 2014
27 mayo 2014
Martina
Martina duerme plácidamente. Este es uno de los días en que una acepta, entiende, comprende que es válido y justo que el "otro" te deje de amar.
Bendita lluvia, lluvia hermosa.
26 mayo 2014
Veinte años
Yo,
con ganas de verla. Iba manejando una calle angosta, un tope me detuvo, de
pronto pensé que habían pasado veinte años. Cómo quiero verla ahora, ¡qué ganas
de verla ahora madre!
Y
de repente, apareció, como una diosa o un fantasma.
No,
un fantasma no, los fantasmas únicamente son sombras blancas y ella iluminaba
la tarde. Le pité varias veces, no me miraba, ni siquiera pensó que aquellos
pitidos fueran para ella. Me estacioné, dejé a mi madre esperando, me sentí un
colegial, un muchacho de veintialgo de nuevo.
La
esperanza renacía, movía las manos de un lado a otro, las piernas me temblaban,
de nuevo pensaba, veinte años han pasado y la llama sigue igual. Yo siempre me
he caracterizado por ser un hombre caliente, de esos que si pudieran
tendrían sexo todo el día, y ahora a más
de cincuenta, ella apareció.
De: Amores fragmentados
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Habrá que creer que la utopias no son tan lejanas, ni tan imposibles y pueden dejar de ser utopias. Medir la felicidad de los gobernados no...
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Me despierta el sinfin de silencios que llevo dentro que guardo, que acumulo, que explotan.
